Así lo informó el diputado del Ministerio de Energía y Minas Entrega de concesión a la empresa china Brother Metal un total de 2.605,27 hectáreas en el Departamento de Madriz durante 25 años para la extracción de minerales metálicos y no metálicos.
Acuerdo ministerial nro. 215-SBT-M-210-25, publicada en la Gaceta 29 de este lunes 16 de febrero, señala que la concesión será en el terreno Yalagüina II, ubicado en los municipios de Totogalpa (174.11), Yalagüina (935.26) y Palacagüina (935.26.01).
La solicitud fue realizada por la minera china el 19 de noviembre de 2025, donde aclaró los detalles de la solicitud. Según el viceministerio, la solicitud “cumple con los requisitos catastrales de la ley” y otros requisitos técnicos para otorgar dicha extensión de terreno.
Estas concesiones son parte de la política del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que privilegia a la capital china con la entrega de grandes terrenos en varios departamentos del estado para la explotación de minas.
El régimen asigna la Dirección General de Minas a la Fiscalía General
Cambios de dictadura en la minería
Sin embargo, organizaciones ecologistas como la Fundación River advierten de que la mayoría de estos mineros no cotizan en las principales bolsas como la de Hong Kong, y no tienen la experiencia necesaria para llevar a cabo estas tareas; Por el contrario, se trata de empresas que son intermediarias desde 2025; Es decir, ya están comprando los minerales extraídos para venderlos fuera de Nicaragua.
Una de las últimas decisiones del régimen fue asignar la Dirección General de Minas a la Fiscalía General de la República, institución contra la cual Estados Unidos tenía sanciones anteriormente.
Con esta reforma, que fue aprobada por la Asamblea Nacional de Nicaragua la semana pasada, la Dirección General de Minas quedará adscrita a la Fiscalía para la Protección del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, convirtiéndola en el organismo de aplicación de la Ley Especial sobre Exploración y Explotación de Minas.
En la práctica, el régimen tendrá más poder para otorgar concesiones a sus socios chinos, como lo ha hecho en los últimos dos años con un grupo de empresas mineras de dudosa reputación creadas en el país por ciudadanos chinos para recibir grandes extensiones de tierra de propiedad estatal que se les conceden durante hasta 25 años para explotar minerales metálicos y no metálicos.