Un presidente sacado del país en pijama, otro en una prisión estadounidense por narcotráfico, las profundas aguas turquesas de las que debe su nombre. Aquí hay cinco conclusiones clave de Honduras antes de las elecciones generales del domingo.
– Soplando en pijama –
En la madrugada del 28 de junio de 2009, soldados respaldados por empresarios y políticos de derecha sacaron de la cama a punta de pistola al presidente Manuel Zelaya, amigo de la Venezuela de Hugo Chávez, acusado de querer perpetuar su gobierno. En pijama la subieron a un avión con destino a Costa Rica.
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El golpe dividió profundamente a los hondureños, que entonces tenían 12 años de liderazgo de derecha, y devolvió a Zelaya al primer plano, eligiendo a su esposa Xomara Castro como el primer presidente hondureño en las elecciones de 2021.
Los hondureños ahora se debaten entre la continuidad izquierdista con el partido Libertad y Refundación (Libre) de Zelaya o un retorno de derecha al tradicional Partido Nacional (PN) y al Partido Liberal (PL).
– «estado narco» –
En abril de 2022, casi tres meses después de dejar la presidencia, Juan Orlando Hernándezquien había cumplido dos mandatos desde 2013 después de unas elecciones cuestionables, fue extraditado en un avión de la DEA.
Fue acusado por la justicia estadounidense de convertir a Honduras en un «narcoestado» y una autopista de la droga, y en 2024 fue condenado a 45 años de prisión.
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Su caso simboliza la penetración del narcotráfico en Honduras, donde políticos de todos los partidos, incluido el gobierno de Castro, han sido atacados desde que se filtró un video hace un año que mostraba al hermano de Zelaya negociando dinero con jefes de carteles locales para una campaña de 2013.
– Gangland –
Honduras, uno de los países más violentos de América Latina, sufre el terror de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, al igual que Guatemala.
Desde diciembre de 2022, el gobierno de Castro mantiene un estado de emergencia similar al impuesto por el presidente Naib Bukele para reducir el número de asesinatos en El Salvador a mínimos históricos, pero ambas estrategias han sido criticadas por defensores de derechos humanos.
Aunque el número de asesinatos en Honduras ha caído de 38,1 por 100.000 habitantes en 2022 a 26,8 en 2024 -según datos oficiales-, los pandilleros siguen extorsionando a transportistas y comerciantes, y el estado de emergencia ha provocado torturas y abusos de poder, según la ONG de derechos humanos Cristosal.
– tesoros arqueológicos y naturales –
Descritas por los arqueólogos como la «Atenas de los mayas», las ruinas de Copán, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son los principales restos de la cultura maya en Honduras.
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Sus escaleras, estelas y estructuras de templos atraen a los turistas, quienes, sin embargo, sucumben principalmente a las paradisíacas islas de Roatán, con sus aguas turquesas en el Caribe. En la montaña y en la costa también viven mayas-hortíes, tolupanes, garífunas, miskitos y otros grupos étnicos.
Honduras, que debe su nombre a las aguas profundas que, según cuenta la leyenda, encontraron los primeros navegantes españoles, alberga en su costa caribeña parte de la segunda barrera de coral más grande del mundo, después de Australia.
— pobreza y migración —
La pobreza, que afecta al 60% de los 11 millones de habitantes de Honduras, y la violencia criminal han llevado a decenas de miles de personas a migrar a Estados Unidos cada año.
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Las remesas familiares representan el 27% del producto interno bruto (PIB) de Honduras. En 2024 superarán los 10 mil millones de dólares, pero los expertos predicen que esta cifra disminuirá.
La migración ya no era una opción para muchos hondureños con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y su caza de inmigrantes. Casi 27.000 hondureños han sido deportados en lo que va de año, 10.000 más que en 2024, en un retorno forzoso que aún no ha cesado.